FICSAC

Pedro Padierna Bartning

Inició su carrera en PepsiCo en el año 1987 como Vicepresidente de Mercadotecnia, y posteriormente como Vicepresidente de Investigación y Desarrollo en Sabritas. Desde entonces ha ostentado diversos cargos, entre ellos la Vicepresidencia Comercial de México, la Vicepresidencia de Ventas Nacionales y la Presidencia de Sabritas México, Centroamérica y el Caribe. Actualmente es Presidente de PepsiCo México.

En 2016, FICSAC cumplió sus primeros sesenta años de dar a la Universidad Iberoamericana compromiso, esfuerzo y dedicación.

En todo ese tiempo, hemos acompañado a la Ibero desarrollando distintas iniciativas y procurando fondos que consoliden su prestigio y fortalezcan su excelencia académica. Prácticamente desde su fundación, FICSAC ha asumido un rol estratégico en cada uno de los pasos de crecimiento de la Ibero.

En 1954, la Universidad Iberoamericana obtuvo su personalidad jurídica. En ese momento, la Compañía de Jesús manifestó su determinación de que la propiedad real de muebles e inmuebles quedara en otras manos, consagrándose por entero a la formación universitaria de la juventud mexicana sin interés material de ningún tipo.

Durante casi dos años, los jesuitas y colaboradores se dedicaron a estudiar y a buscar una figura jurídica que permitiera la existencia de un organismo capaz de recoger y preservar su ideal educativo. Así, el 28 de febrero de 1956, el proceso de discusión culminó con la fundación de Fomento de Investigación y Cultura Superior, A.C. «FICSAC».

La primera acción emprendida fue procurar los recursos económicos para que la Universidad contara con instalaciones propias. Fue así como los primeros miembros del Consejo Directivo de FICSAC, liderados por el Lic. Daniel Kuri Breña, adquirieron la sede ubicada en la calle de Zaragoza 84, en lo que fuese la Casa de ejercicios espirituales de los jesuitas en Coyoacán.

No obstante, llegó el momento en que las instalaciones de Zaragoza resultaron insuficientes. Así, el primer proyecto en forma de FICSAC, fue la construcción del campus de Cerro de las Torres 395, en la colonia Campestre Churubusco. Esta primera edificación fue gracias al compromiso y generosidad de quienes respondieron al llamado del Patronato. De esta manera, la Universidad garantizó la propiedad de sus instalaciones y el crecimiento de su oferta académica.

Más adelante, como consecuencia del temblor de 1979 que derrumbó buena parte de los edificios de Cerro de las Torres, alumnos, ex alumnos, profesores y trabajadores, contribuyeron con recursos económicos para restablecer las actividades académicas. En 1982 fue colocada la primera piedra del plantel Santa Fe. La edificación de este campus constituyó uno de los avances más significativos de la Universidad en su visión de institución académica, científica y tecnológica, además de generar una abundante vida cultural en el campus y sus alrededores.

En todo este tiempo, la Ibero se ha convertido en un referente nacional e internacional en materia de educación superior. El espíritu ignaciano ha definido la vida de todos aquellos quienes hemos tomado clase en sus aulas. La historia de FICSAC y la Ibero, es una historia de valores, compromiso y sentido social.

Los mejores arquitectos, diseñadores, antropólogos, sociólogos, administradores, economistas, abogados, ingenieros, químicos, físicos, matemáticos, historiadores, filósofos, literatos, pedagogos, psicólogos, nutriólogos, comunicólogos, cineastas, y demás profesionistas egresados de la Ibero, son los mejores, porque simplemente son personas íntegras que tienen una mirada acuciosa que les permite entender los problemas de su entorno y una actitud que los llama a construir un mejor mundo cada día. Son profesionistas que han transformado y siguen transformando al mundo.

En estos sesenta años, FICSAC no sólo ha dotado a la Universidad de instalaciones y edificios funcionales, también hemos apostado por el fortalecimiento de la excelencia académica, el compromiso social y por la promoción de la cultura. En años recientes, hemos contribuido con la Ibero para que todos sus programas de estudio cuenten con un claustro académico con estudios de posgrado.

Además, hemos implementado el otorgamiento de estímulos económicos para aquellos profesores que destaquen en el ejercicio de su labor docente. Por otro lado, hemos apoyado a estudiantes a quienes se les ha abierto la oportunidad de realizar sus estudios universitarios demostrando un alto talento intelectual y el deseo de transformar sus vidas y el mundo.

No obstante, reconocemos que no hay recursos suficientes que nos permitan llevar a cabo todos nuestros deseos. En FICSAC sabemos que aún nos queda un largo camino por andar, y nos entusiasma saber que cada paso que damos se encauza a construir vías sólidas y armoniosas en beneficio de nuestra querida Ibero y de nuestro país.

Quiero agradecer a todos los Asociados y amigos de FICSAC su confianza y apoyo, y les reitero mi compromiso de seguir trabajando, guiado siempre por el espíritu ignaciano, para lograr una educación de excelencia académica, orientada a la transformación y beneficio social.

En FICSAC estamos escribiendo un nuevo futuro…

Atentamente,
Mtro. Pedro Padierna Bartning