Reconocen respuestas innovadoras para enfrentar retos educativos de la pandemia

FICSAC

 

Lun, 30 Nov 2020

La Universidad Iberoamericana Ciudad de México y el Patronato de la IBERO, entregaron a 30 docentes el reconocimiento Docencia en la contingencia, en una ceremonia encabezada por el Dr. Saúl Cuautle Quechol S.J., Rector; el Mtro. Pedro Padierna Bartning, presidente de FICSAC; y la Mtra. Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica.

Se distinguió a profesoras y profesores por sus respuestas innovadoras para enfrentar los retos educativos de la pandemia, tanto en prácticas de aula como en actividades extracurriculares deportivas y artísticas, dijo la Mtra. Schmelkes, quien agregó que, “en la IBERO hemos querido recoger estas manifestaciones de compromiso y de creatividad de nuestra comunidad, porque nos parece que son testimonio de la capacidad que tenemos como Universidad, de respuesta ante una crisis nunca antes vivida por nuestra generación, ni por nuestra Universidad”.

El tránsito repentino a la distancia de todas las actividades docentes, la falta de familiaridad en muchos profesores con las tecnologías educativas, la novedad que para las y los alumnos representó tener que seguir las clases a distancia, y conseguir los propósitos de cada una, “nos condujo a prepararnos y a innovar, muchas veces al mismo tiempo las dos cosas, a fin de enganchar a nuestros alumnos y hacer de su proceso de aprendizaje algo desafiante y placentero”.

Mencionó que la pandemia del COVID-19 es una condición extrema que ha puesto a prueba a las académicos de la IBERO, que han demostrado ser profesionales en el pleno sentido de la palabra, capaces de crecer ante la crisis y de lograr resultados excepcionales.

A las y los reconocidos les manifestó que, “ustedes son una muestra de lo que muchas profesoras y profesores han hecho en nuestra Universidad”; por lo cual, lo que simbólicamente se les dio, “lo es para todos aquellos y aquellas que silenciosamente han enfrentado con profesionalismo y creatividad la actual contingencia. A la vez, queremos que sea un llamado a seguir creando, a seguir innovando y a seguirse formando”.

Como la pandemia permanecerá un tiempo más, y las alumnos están demandando cosas diferentes, todas y todos los académicos deberán seguir esforzándose para que sus estudiantes no dejen de aprender y de disfrutar su aprendizaje, indicó la Vicerrectora.

A quienes obtuvieron el reconocimiento les agradeció el compromiso demostrado y, “su voluntad de compartir sus procesos y sus resultados, para inspirar a otros a seguirse formando y a buscar sus propios procesos innovadores, para responder a estas necesidades, que a la vez son viejas y nuevas, que nos ha impuesto la pandemia”.

Las y los reconocidos aportan esperanza

Para el Doctor Saúl Cuautle Quechol S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, resultó un honor participar en la ceremonia virtual, porque significó encontrarse con personas que han dedicado tiempo “para buscar caminos y modos distintos de poder solucionar, o de aportarle algo, a este gran reto que tenemos durante la pandemia”.

Le enorgulleció decir que las personas reconocidas son profesoras y profesores de la IBERO, que han estado a la altura de estas circunstancias y, “que han estado en esta pandemia dando el ciento por ciento para sacar adelante la misión educativa que tienen”, y quienes desde sus hogares han estado al día, por lo que, “de verdad, les quiero felicitar, les quiero agradecer todo este esfuerzo”.

Agregó que la pandemia ha sido un camino difícil, que ha llevado a todos y todas a tomar un ritmo diferente de vida, un tiempo distinto de presentarse ante los demás y ha removido los espacios, las dinámicas y los modos de dar las clases. En este entorno, “ustedes han tenido algo que es importantísimo, la creatividad, la creatividad para poder decidir qué camino tomar para hacer mejor, plenamente, su trabajo”, dijo a las y los reconocidos.

Como la pandemia también “nos ha enseñado” que son tiempos de elección, el Padre Cuautle trajo a colación que San Ignacio decía, en los ejercicios espirituales, que el jesuita tiene que vivir en completo tiempo de elección. De igual manera, añadió, los académicos(as) han tenido que elegir mucho, por lo que aprovechó la ocasión para transmitir este mensaje: “la IBERO, con todo su equipo, busca verdaderamente que seamos hombres y mujeres de elecciones; pero de elecciones que nos lleven a dar más, a servir mejor y a ayudar en la misión que tenemos y que nos ha tocado”.

La pandemia también crea grandes oportunidades, que hacen ver que una(o) no puede estancarse y esperar a que pase, sino dar una batalla mayor que es, “avanzar hacia un futuro lleno de esperanza”.

Y ante un mundo roto, lleno de problemas, de temor a un contagio, las profesoras y profesores reconocidos aportan esperanza, porque ayudan a ver esta situación difícil de manera distinta. Por eso el Rector les agradeció compartir “eso que Dios les ha regalado”, que es una capacidad para mirar la realidad al modo y al estilo de la Iberoamericana, del espíritu ignaciano.

Es así que les animó a no perder la esperanza de aportar lo mejor de cada uno(a) en la vida educativa, en los procesos de enseñanza y aprendizaje, porque la misión de la IBERO es agregarle a sus estudiantes ese valor que les haga brillar, que ya lo tienen, pero que debe pulirse más.

Asimismo, el Dr. Cuautle Quechol dio las gracias a quienes integran el Patronato de la IBERO y a su presidente, el Mtro. Pedro Padierna Bartning, por ayudar a la Universidad a sacar adelante su misión, “sin ustedes no podríamos hacer mucho en nuestra Universidad”.

Dijo que, para la Universidad es muy importante la labor que hace el Patronato de la IBERO que apoya a docentes, investigadores y alumnos; y que con el Patronato se puede “trabajar mano a mano, codo a codo” en realizar la misión de la IBERO, de formar a través de la enseñanza y el aprendizaje personas que puedan darle una respuesta a México, tan necesitado, hoy más que nunca, “de líderes verdaderamente capaces de transformar”.

La Universidad somos todos

A nombre del Consejo Directivo del Patronato de la IBERO, el Mtro. Padierna externó su gusto por ver que frente a esta pandemia los profesores de la IBERO han mostrado creatividad, humanidad y un deseo real de ser mejores.

Aunque la pandemia dejará una impronta indeleble, lo hecho por el profesorado reconocido es un testimonio de la lucha como sociedad para superar la pandemia, “y la vamos a superar bien y con aprendizajes”. Inspira, además, a todas y todos, a seguir trabajando con mayor compromiso y dedicación, y a que el Patronato tenga que seguir apoyando este tipo de actividades, como el reconocimiento ‘Docencia en la contingencia’.

Toda la creatividad que demostraron, a “lo que nos invita a nosotros es, precisamente, a adoptar nuevos retos. Y pensamos nosotros que también debemos de poner nuestra creatividad, nuestra voluntad, nuestra capacidad, para que junto con todos ustedes encontremos nuevas soluciones, nuevos caminos, nuevas formas de enseñar”.

“Nosotros nos sentimos muy agradecidos que nos inviten a participar y a ser promotores de este tipo de eventos, porque creemos en un principio básico: que la Universidad somos todos. Entonces creo que todos juntos es como vamos a salir adelante, y ya estamos saliendo adelante”.

Después de felicitar a las y los ganadores del reconocimiento, a nombre del Consejo Directivo del Patronato de la Universidad Iberoamericana, el Mtro. Padierna Bartning les exhortó a seguir trabajando con ese cariño y entusiasmo que a la fecha han demostrado, y les agradeció que en ningún momento bajaron la guardia, que, al contrario, se crecieron ante los retos y, “nos hicieron transitar exitosamente de lo presencial a lo virtual”.



 

Criterios de elección del reconocimiento

Docencia en la contingencia entregó a 30 profesores 17 premios, distribuidos en 15 individuales y dos colectivos. Las y los ganadores en lo individual fueron: Cimenna Chao Rebolledo, Heidi Diana Fritz Macías, María Concepción Herrera Solís, Manuel del Moral Dávila, Cynthia Gómez Ramírez, Susana García Morales, Óscar Abel Luévano Rivas, Ricardo Cuevas Miranda, Tonantzin González Cervantes, Viviana Macías Vences, Ana Laura Morales Rosas, Javier Sánchez Vázquez, María Teresa Márquez Chang, Nohemí Espinosa Luna y Víctor Manuel Muñoz Guerra.

En lo colectivo, por ‘Experiencia de los profesores de artes marciales, box, tai chi y yoga’: Laura Pamela Andrade Arias, Érik Armando Báez Morosini, Gonzalo Cabrera García, Karla Carrillo Agustín, Leticia Cavazos Garza, Ángel Alberto Flores Guerrero, Jonathan Alberto Ibarra Navarro, Gustavo Hugo Ortega Olín, Francisco Antonio Trazancos Rosales y Marco Polo Sánchez Santiago. Y por ‘La vida en tiempos de confinamiento’: María Rocío Montes Márquez, Adrián “Champion” Mendoza, Jorge Héctor Hernández Cruz, Marco Antonio Gómez Trujillo y David Rodríguez Rodríguez.

La Dra. Araceli Martínez Arroyo, de la Dirección de Desarrollo y Acompañamiento Educativo, explicó que la convocatoria Docencia en la contingencia, impulsada en mayo de este año desde la Vicerrectoría Académica, la Dirección de Desarrollo y Acompañamiento Educativo y la revista DIDAC, tuvo como propósito reunir e intercambiar experiencias docentes y de formación durante la contingencia ocasionada por la COVID-19, como una forma de recuperar saberes y aprendizajes significativos, para afrontar los nuevos retos educativos.

Las experiencias (escritas) de las y los docentes expresaron los retos, soluciones y aprendizajes en la adaptación de sus cursos en el primer momento del confinamiento y los primeros meses de contingencia (marzo a mayo).

La recepción de 61 experiencias, provenientes de 94 autores, de programas de técnico superior universitario (TSU), licenciatura, posgrado, la Coordinación de Deportes y Promoción de la Salud, y la Coordinación de Creación y Reflexión Artística, permitieron llevar a cabo dos encuentros docentes (a finales de mayo y a finales de julio). “En todas las experiencias se expresó la creatividad, el compromiso con los estudiantes y la institución, y la satisfacción del trabajo realizado”.

Si bien la convocatoria y encuentros cumplieron su propósito, en el intercambio de experiencias docentes, la coyuntura del momento inspiró a la Universidad para otorgar de manera extraordinaria el reconocimiento. La elección de las experiencias se enfrentó al reto de releer con una mirada distinta los textos que, voluntaria y generosamente, enviaron los profesores y las profesoras.

Para llevar a cabo la selección de las y los docentes que serían distinguidos con este reconocimiento se realizaron las siguientes acciones:

  • Primero. Se agruparon las experiencias, según rubros de nivel y propósito educativo, en TSU, licenciatura, posgrado y formación cocurricular (experiencias artísticas y deportivas).
  • Segundo. Se nombraron tres lectores para cada rubro, dos del campo disciplinar y uno de la Dirección de Desarrollo y Acompañamiento Educativo.
  • Tercero. Se elaboraron cédulas de lectura acordes con criterios cualitativos que reflejaran las tres dimensiones de la labor docente solicitadas en la convocatoria, es decir, que comunicaran los retos enfrentados, las soluciones implementadas y los aprendizajes adquiridos.

Dichas cédulas contenían seis criterios para la revisión y valoración, que serían elegidos de acuerdo con la siguiente escala: no se observa, se observa de manera incipiente, se observa medianamente y se observa de manera destacada. Esto permitió reconocer el esfuerzo de cada profesor(a) según lo que la experiencia le representó, y no en comparación con el trabajo de otros(as). La suma de este trabajo debía incluirse al final de la tabla, así como una sección de comentarios generales, en la que los lectores expresaron algunas apreciaciones que la cédula no alcanzó a registrar.

Finalmente, se llevó a cabo una reunión entre los tres lectores de cada rubro, para exponer los resultados y acordar las experiencias elegidas de cada caso. Este ejercicio resultó enriquecedor, pero no fue sencillo, en tanto había que sostener que el foco de lectura estaba en la experiencia misma y lo que ésta había significado para el o para la docente, y no en un producto escrito con ciertas cualidades de formalidad académica o de riqueza literaria, que no se había solicitado de inicio.

Texto: PEDRO RENDÓN/ICM

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